LA VIDA ÍNTIMA DE MORTADELO Y FILEMÓN

 

 

El Correo

20 de marzo de 1998

 

Ibáñez celebra el 40 aniversario de sus personajes revelando las aficiones que mantenían ocultas, como las mujeres y el alcohol

           

LAUREANO DOMÍNGUEZ        

Los agentes menos secretos del mundo cumplen 40 años. En ese tiempo han visto como la modesta agencia de información que regentaban en sus primeros tiempos era absorbida por una gigantesca pero no menos chapucera T.I.A. (Técnicos de Investigación Aeroterráquea). Así, los dos detectives más torpes de la historia se convertían en unos modernos agentes secretos, estilo James Bond –bueno...Superagente 86-, mientras sus historietas se traducían a más de una decena de idiomas. En Alemania, con más de 50 millones de álbumes vendidos, rivalizan en popularidad con el mismísimo Astérix.

En el camino han dejado una amplia lista de creaciones de Francisco Ibáñez: la familia Trapisonda, Rompetechos, el botones Sacarino, Pepe Gotera y Otilio, 13 Rue del Percebe... Todos han tenido que rendirse a la popularidad de Mortadelo y Filemón. Para celebrar su 40 aniversario, Ibáñez ha editado un álbum en el que, ¡por fin!, revela la vida privada de sus torpes detectives.

Aunque al principio Mortadelo y Filemón lucían un look a lo Sherlock Holmes, pronto adquirieron el que sería su aspecto definitivo, mientras Mortadelo convertía la habilidad para disfrazarse en una especie de segunda naturaleza. Hasta ahora no hemos tenido oportunidad de conocer más que su entorno laboral (el superintendente Vicente, el profesor Bacterio y la secretaria Ofelia, locamente enamorada de Mortadelo), pero Ibáñez se ha decidido a hacer públicos, tras cuarenta años de misterio, algunos detalles de la vida privada de Mortadelo y Filemón. Superada la censura que impedía prácticamente la aparición de cualquier personaje femenino que mereciera el nombre de tal, comprobamos que los populares detectives tienen amigas y novias y les gusta ligar como a cualquiera. Descubrimos también que a Mortadelo le gusta beber, aunque a la hora de pagar da muestras de una racanería digna de un moroso profesional.

  

 Sellos y discos antiguos

             Mortadelo y Filemón viven en la pensión El Calvario, donde el primero se encarga de estropear los planes del segundo. Como siempre. Si Filemón trata de ligar con alguna de las huéspedes de la pensión, allí aparece Mortadelo, con maquiavélica e inoportuna precisión. Respetables aficiones de Filemón como la colección de sellos, discos antiguos o pintura, están condenados al fracaso. Los hobbies de Mortadelo siempre son incompatibles con los de su jefe, cuyos discos resultan muy útiles para el tiro al banco. En definitiva, la vida privada de Mortadelo y Filemón no se diferencia mucho de la pública.

                        Donde sí han marcado diferencia es en el mundo del cómic. A pesar de contar con más de un centenar de álbumes, Ibáñez sigue dibujando al escalofriante ritmo de seis al año. Sus argumentos se han ido centrando, de forma progresiva, en temas de actualidad, y así hemos visto en sus páginas, los mundiales de fútbol, la corrupción, el auge de los teléfonos móviles, el nuevo catecismo, las Olimpiadas... Ahora, tras detenerse un momento en la vida privada de Mortadelo y Filemón, al autor ya trabaja en un nuevo álbum, dedicado a los mundiales de fútbol del 98. Lo que, seguramente no saben los lectores es que Ibáñez siempre ha aborrecido el fútbol.

                        Me siento muy orgulloso de toda mi carrera –comentaba, en una entrevista reciente-. He conseguido una meta que muchos se han propuesto, como es la de ser el primero durante muchísimos años: el primero en ventas, el que más ha llegado a muchísimos rincones del país, al que más han estado leyendo. Eso lo he conseguido, y no ha sido una cosa esporádica, de un año de éxito y luego haber caído. Han sido muchos años, muchos, muchos. Y, al llegar este momento, pienso que todo tiene un principio y un fin”.